Se calcula que cerca del 40% de las canchas de tenis que hay en el mundo están construidas de arcilla o polvo de ladrillo; ¿Es lo mismo?
La arcilla es tierra natural, compuesta principalmente por silicatos de aluminio hidratados, mientras que el polvo de ladrillo es el resultado de la destrucción de un ladrillo.
Para construir un ladrillo, se debe trabajar la arcilla a una cocción de aproximadamente unos 900° C, variará según el tratamiento, si es industrial o artesanal.
Una vez que la arcilla es cocida para construir ladrillos pierde sus propiedades y pierde la plasticidad, no lo puedes volver a moldear con agua y también cambia de color; se vuelve más rojiza.
El color rojizo se produce por los óxidos de hierro oxidados en el horno, mientras más tiempo de cocción es más rojo el color de la arcilla, he ahí la diferencia de color de algunas canchas con otras.
Todas las canchas son construidas con el polvo del ladrillo, ya que si se construye con la arcilla directamente (sin su cocción), quedaría muy polvorienta, de una tierra muy volátil y muy similar a una cancha de tierra.
El polvo de ladrillo se produce de dos tipos de ladrillo, el ladrillo fiscal y el ladrillo industrial, más conocido como el ladrillo princesa (es el nombre de la marca que las hizo conocidas).
En resumen las canchas están construidas de polvo de ladrillo, un ladrillo que está trabajado en base a arcilla bajo un tratamiento de cocción por lo que el termino más correcto es: polvo de ladrillo.