Llegó a estar 76 del mundo en el año 79, hoy con 71 años Alejandro Piérola es una de las leyendas vivientes que tiene el tenis chileno, con un físico envidiable nos comenta su inagotable carrera y las razones por las que deja Chile.
Su regreso a Italia podría ser a finales de Enero, volverá a la localidad de Catania en Sicilia, lugar donde vivió por más de 40 años incluso antes de retirarse del profesionalismo.
Posterior a su retiro como jugador, Piérola se dedicó a ser entrenador de varios jugadores dentro de los que destaca el español Alex Calatrava, con quien comenzó a trabajar con el chileno en el puesto 800 y tras un año de competencia lo logró meter dentro de los 50 mejores tenistas del mundo.
“Yo fui uno de los principales gestores de que el ruso Marat Safin llegara a España, porque en ese entonces yo entrenaba con Calatrava en Valencia y él (Safin) con 15 años se puso en contacto conmigo, ahí coordinamos la llegada” comentó.
Hoy Piérola en Sicilia cuenta con su casa propia al borde costero donde vive solo disfrutando de su gran pasión: El tenis, a 2 cuadras tiene el complejo Junior Cicastello, con cuatro canchas donde es amo y señor.
Hoy desempañando sus funciones en el Club Renca donde hace clases de tenis llegó a Chile para disfrutar los últimos días con su madre y hermano mayor: “Hoy ya no están, por lo que no tiene sentido que siga en Chile” comenta el ex tenista.
Dentro de los logros del chileno está las dos rondas que superó en Roland Garros, tuvo match ponint a Iván Lendl, entre las cuerdas a Bjon Borg y le ganó a Joakim Nilstrom, tenista sueco que estuvo dentro de los 10 mejores del orbe.
Su torneo favorito fue el ATP de Palermo, donde venció a Nilstrom: “Le pagaron una garantía para que fuera a jugar y así darle realce al torneo, pero tuvo la mala suerte de jugar conmigo en segunda ronda porque le gané 6-1 6-1” contó el chileno que en ese mismo torneo perdió con el español Manuel Orantes en semifinales.
Nunca en toda su carrera Piérola tuvo lesiones o enfermedades que le interrumpieran su juego, pero una mañana de Julio del 2018 se levantó y sintió una pequeña dolencia en su abdomen: “De repente me crujió algo en la guata, le dije a mi hermano y de inmediato me llevaron al medico, me explotó una úlcera gástrica” continuó el nacional.
Hoy a menos de un mes de su partida Piérola prepara maletas para volver a su hogar despidiendose de un país que no lo supo valorar con todo lo alto que dejó la bandera a lo largo del mundo.